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Cómo verificar que tu hogar cumple con los estándares de seguridad

La seguridad es uno de los aspectos fundamentales de una casa. Y cuando hablo de seguridad no solo me refiero a tener una casa a prueba de ladrones. Existen otros peligros potenciales que pueden ser muy perjudiciales y arruinarte el día si no estás bien preparado. Por ejemplo, accidentes domésticos como incendios, caídas, golpes o ingestión de sustancias tóxicas… que pueden ser consecuencia de una casa en mal estado o con elementos deteriorados.

Por eso, una de las primeras cosas que tienes que hacer cuando adquieres una propiedad es revisar el certificado de habitabilidad. Es un documento que verifica que la casa cumple con los requisitos mínimos de higiene, salud, seguridad y estructura. Aunque abarca muchos aspectos, he seleccionado los más importantes que debes considerar:

Antigüedad de la propiedad

Cuantos más años tenga la vivienda, más probable es que necesite reformas para garantizar que los sistemas de seguridad son fiables. No solo a nivel de estructura (vigas, suelos, techo…), también de instalaciones y otras características, como veremos más adelante. Cada país tiene su propio análisis para comprobar que se cumple con los estándares de seguridad. Por ejemplo, en España existe la Inspección Técnica de Edificios (ITE), un control al que deben someterse cada cierto tiempo los edificios de algunas ciudades del país.

Entorno

La vivienda debe estar construida en un sitio bueno, elevado y lejos de áreas industriales, del ruido del tráfico o de criaderos de insectos. Revisa a fondo los aspectos de seguridad de la casa especialmente si está en asentamientos irregulares, es decir, lugares con propiedades autoconstruidas bajo deficientes condiciones de habitabilidad debido a la escasez de recursos. Suelen estar al límite de las zonas urbanas o en terrenos con elevados riesgos como inestabilidad o inundaciones.

Si la casa está situada en una planta baja, verifica que sea suficientemente impermeable y que aísle el calor para protegerte de lluvias o altas temperaturas. Si está en un piso superior, asegúrate de que las escaleras están en buen estado, sin escalones faltantes o dañados, y con barandillas intactas.

Puertas y ventanas

¿Sabías que en Estados Unidos el 33% de los ladrones entran por la puerta principal? Para aumentar la seguridad de tu vivienda, inspecciona todas las puertas que den al exterior. Revisa que los marcos estén fuertes, las bisagras protegidas, y que la madera no esté hueca.  Si tiene una ranura para el correo, comprueba que no se pueda abrir la puerta a través de ella. ¡Y recuerda instalar una mirilla o cerrojo para que sea todavía más segura!

Respecto a las ventanas, los pestillos que vienen por defecto no siempre son suficientemente seguros. Cámbialos por cerraduras o palancas accionadas con llave; o por vidrios laminados o templados que sujeten mejor.

Tener puertas y ventanas resistentes y en en los lugares adecuados no sólo te ayudarán a prevenir robos. También te protegerán del mal tiempo y refrescará tu hogar cuando haga demasiado calor. Además, podrás usarlas como salidas de emergencia en caso de peligro, así que comprueba que no haya nada que las bloquee.

Suelos, paredes y techos

El suelo tiene que ser impermeable, liso (pero antideslizante) y sin grietas para minimizar los riesgos de caídas, sobre todo si tienes niños o vives con personas de la tercera edad. Como se explica en este artículo, cada habitación requiere un tipo de suelo según su función. Eso sí, vigila bien los materiales, ya que hay sustancias que pueden incrementar los riesgos de padecer alergias o asma, según estudios como el de Carl-Gustaf Bornehag.

Las paredes también deben ser lisas y resistentes al agua, sin grietas ni inclinaciones excesivas. El revestimiento exterior tiene que estar en buen estado: sin daños, tablas faltantes o sueltas, o pintura podrida.

En cuanto al techo, ha de tener por lo menos 3 metros de alto y conductividad térmica baja para que aísle mejor el frío y el calor.  

Instalaciones eléctricas

Las instalación eléctrica de la vivienda ha de estar al día con las normativas vigentes; y tiene que ir empotrada en paredes, cajas o conductos metálicos. Además, el cuadro eléctrico debe tener interruptores diferenciales.

Una instalación en mal estado o no adaptada a tu vivienda puede ser más peligrosa de lo que piensas. Puede provocar incendios debido a una sobrecarga de circuitos, cables o interruptores defectuosos, material mal aislado o al mal uso de los aparatos eléctricos. Si tu casa es antigua, más razón aún para revisarla, ya que los éstos demandan mayor carga de corriente.

En cuanto a la instalación de televisión y teléfono, el cableado y las tomas deben tener al menos 2 tomas cada una si hay 1 o 2 dormitorios; y 3 tomas si hay 3 o más.

Fontanería

El sistema de fontanería de agua fría y caliente debe tener una llave de corte general para toda la casa y otras en las zonas húmedas. Aunque no se aprecie a corto plazo, la humedad es uno de los principales problemas de edificios y viviendas. Por eso, utiliza materiales impermeables en paredes y techos y mantén limpios los canalones y desagües.

Por otro lado, revisa que haya sifones en los desagües para prevenir malos olores. Además, que el vertido de aguas residuales esté canalizado a la red general de alcantarillado a través de tuberías impermeables y ventiladas.

Calefacción

Un sistema de calefacción defectuoso puede provocar incendios o envenenamientos por gas, sobre todo en invierno. Por eso, es imprescindible que revises la caldera una vez al año y te asegures de que todo funciona correctamente. Por ejemplo, que los cañones de las chimeneas no estén agrietados o desgastados.

Independientemente del sistema que utilices, es fundamental que haya una entrada de aire que reponga el que se pierde con la combustión. De la misma forma, debe haber suficiente ventilación hacia el exterior de la casa.

Las estufas o fuegos de la casa deben tener pantallas protectoras. De esta forma no entrarán en contacto directo con elementos combustibles.

Sistemas de seguridad

Todas las casas deberían tener algún tipo de sistema de seguridad. Por ejemplo: una alarma, sensores de movimiento en puertas y ventanas, cerraduras inteligentes, o detectores de humo. En este artículo encontrarás tres propuestas para incrementar la seguridad de tu casa inteligente.

Seguros del hogar

En cualquier caso, y aunque tu casa cumpla con todos los requisitos de seguridad, es importante que contrates un seguro que cubra posibles imprevistos. Hay muchos tipos de préstamos en función de tus necesidades, presupuesto y nivel de protección que quieras. Por otro lado, si después de estar un tiempo viviendo en tu nueva casa te has dado cuenta de que no cumple con los estándares de seguridad, te recomiendo echar un vistazo a este artículo donde se explica cómo reclamarlo ante el promotor.


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