Mudarte a otra ciudad, ¿sí o no?

Estudiar fuera de casa, buscar empleo en la capital, aprender o perfeccionar un idioma, o simplemente cambiar de aires. Son muchas las razones por las cuáles estás pensando en vivir en otra ciudad, país o continente. Ya sea por voluntad propia o por necesidad, esto supone tomar una decisión importante y, como todo, tiene sus puntos fuertes pero también sus desventajas. ¡Te presentamos los aspectos a considerar al mudarte a otra ciudad para ayudarte a tomar la decisión final!

8 aspectos a tener en cuenta al mudarte de ciudad:

Estilo de vida

Si estás valorando irte a vivir a una ciudad similar a la actual en cuanto a cultura, población y forma de vida, es probable que el cambio no sea tan brusco. Sin embargo, si tu objetivo es mudarte a alguna capital deberás saber que el ritmo de vida no es el mismo que el de una ciudad o pueblo pequeño, ya que por lo general es más acelerado aunque también hay más movimiento. De la misma forma, también pueden haber diferencias en el estilo de vida si te mudas a otro país o continente. El cambio tan drástico de un ambiente a otro puede derivar en una desorientación temporal conocida como shock cultural.

Relaciones y sociedad

Una de las grandes ventajas de cambiar de ciudad es que te permite conocer gente nueva, además de hacer nuevos amigos y conocer diferentes puntos de vista.  Al principio es normal sentir miedo y soledad, pero piensa que ¡hay muchas más personas que se encuentran en tu misma situación! Hay mil maneras de hacer nuevas amistades, ya sea en la universidad, en el trabajo, visitando nuevos centros y locales de ocio de aficiones que te gustan, o bien haciendo un buen uso de las redes sociales.

Rutina

Si siempre has vivido en la misma ciudad, sabrás que es complicado salir de una rutina, ya que las opciones que tienes son a las que ya estás acostumbrado. Los seres humanos, por naturaleza y ya sea por falta de recursos o miedo al cambio, a veces preferimos optar por la comodidad en lugar de lanzarnos a la aventura. Cambiar de ciudad desequilibra los hábitos que tenías previamente, pero también te permite encontrar nuevas posibilidades y descubrir aficiones que antes desconocías.

Búsqueda de vivienda y búsqueda de empleo

Mudarte de ciudad implica encontrar una vivienda, pagar un mantenimiento y otros gastos que quizá antes no habías contemplado. Por tanto, hay que tener en cuenta el aspecto económico y tener presente que un empleo nos ayudará a seguir adelante con nuestro proyecto de estancia en esta nueva ciudad. Para ello, te recomendamos echar un vistazo a las ofertas disponibles en nuestro buscador. Nuestra economía también nos ayudará a la hora de escoger vivienda, y a decidir si es mejor comprar o arrendar, ya que en función de nuestro nivel adquisitivo podremos aspirar a un tipo de vivienda u otra.

Madurez e independencia

Seamos realistas, al irnos de casa de nuestros padres nos enfrentamos a la realidad, que no siempre es como nosotros pensamos. Esto a priori puede no agradar demasiado ya que son muchas las preguntas y preocupaciones que nos pueden venir a la cabeza (¿a quién acudo si me pongo enfermo?). Mudarte a una ciudad distinta te ayuda a tener más capacidad de iniciativa, a conocerte mejor y saber cuáles son tus puntos fuertes y tus debilidades a la hora de tomar decisiones y organizarte tus propias gestiones.

Turismo y cultura

Hasta ahora hemos hablado de aspectos más sociales y personales, pero no debemos olvidar que al mudarnos a otra ciudad, ¡tenemos miles de lugares por descubrir! Desde monumentos o puntos turísticos hasta locales de ocio, pasando por bosques y zonas verdes o rurales, restauración, plazas y parques, comercios y nuevas formas de moverte dentro de la ciudad. Además, ¡siempre puedes visitar otras ciudades cercanas que seguro que no conocías!

Clima y salud

Es importante tener en cuenta el clima y las temperaturas máximas y mínimas de la nueva ciudad en la que te asentarás para poder organizar qué tipo de ropa y qué material necesitarás. Si, por ejemplo, quieres ir a vivir a un pueblo en la montaña, deberás ir correctamente preparado para las bajas temperaturas durante el invierno.

Libertad

¡No conoces a nadie! Aunque al principio pueda dar un poco de miedo, es una buena forma de comenzar a ser autónomo y aprender a llevar la vida que deseas. Tú, y sólo tú, eres responsable de tus horarios, de tus problemas, de tus decisiones y de cómo dedicar tu tiempo y tus recursos. ¡Vivir en una ciudad diferente puede convertirse en toda una aventura!


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