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Cómo tratar con tu casero y causar la mejor impres...

Cómo tratar con tu casero y causar la mejor impresión

Cuando buscas una casa en alquiler es normal que te centres demasiado en lo que tú quieres. Sin embargo, recuerda que un casero espera ciertas cosas de un inquilino. De no ser así, te arriesgas a perder esa casa que tanto deseas. Las primeras impresiones cuentan, y aspectos como la higiene personal son clave si quieres estar en lo más alto de las listas de candidatos. Eso sí, hay otros factores importantes que también hay que tener en cuenta, tanto antes como después de firmar el contrato. No querrás perder esta gran oportunidad por algo que podrías haber evitado, ¿verdad?

Antes de firmar el contrato

Mejora tu calificación crediticia

Por muy encantador que seas, los propietarios están ahí por el dinero. Así que, si tu calificación de crédito es mala, no habrá forma de convencerle. Por eso, intenta arreglar tu calificación antes de mudarte. Si no, corres el riesgo de que te acepten solo en los peores apartamentos y contratos abusivos.

Ten tu dinero preparado

Tener el dinero listo para pagar el alquiler es igual de importante que tener un historial de crédito fiable. Demostrar que tienes ingresos constantes siempre atraerá más al propietario, y tener el dinero preparado (fuera de tu cuenta bancaria) también te ayudará. Si no sabes cómo pagar tanta cantidad a la vez, aquí tienes una lista con 100 consejos para aumentar tus ahorros.

Pide referencias

La calificación crediticia y el dinero son básicos, pero llevar referencias de caseros anteriores hará que llames más la atención. Demostrarás al dueño que eres digno de confianza, así que nunca dejes un apartamento sin haber pedido una carta o recomendación. Si no, siempre puedes guardar los números de teléfono y llamarles en el caso de que un casero te pida referencias.

Aquí tienes un ejemplo de cómo son las cartas de recomendación para pedírsela a tu casero.

Después de firmar el contrato

Respeta las normas

Después de vivir un tiempo en un apartamento, a menudo los inquilinos olvidan que esa vivienda pertenece a otra persona. Si no quieres fastidiar a tu propietario, primero respeta las normas que ha establecido. Suena obvio, pero debes hacerlo. Si no te gustan las condiciones, no te mudes. Y, si ya has firmado el contrato, entonces tienes que aprender a vivir con ello.

Haz los pagos a tiempo

Una clave para una buena relación entre casero e inquilino siempre será hacer los pagos cuando tocan. No solo el alquiler, también facturas como electricidad, gas o agua. Comprueba qué gastos están incluidos (o no) en la renta. Algunas personas creen que pueden estirar los días del pago solo porque las facturas vienen en distintos sobres, pero no es así. Demuestra que eres de confianza y pagar el día que el dueño ha establecido.

Mantén las formas

Los buenos modales nunca fallan. Siendo educado y respetuoso con el dueño (por muy enfadado que estés) conseguirás más que si pierdes los nervios. Recuerda que los propietarios a menudo gestionan más de un inmueble, así que sé racional y no le molestes cada 5 minutos. Si no te responde al teléfono, déjale un mensaje escrito. Es su casa, así que si hay algún problema se preocupará por arreglarlo lo antes posible.

Llámale solo cuando sea necesario

Puedes tratar de solucionar pequeños problemas tú mismo. Quiero decir, no hace falta que llames a tu casero si hay algo que puedas reparar tú mirando un tutorial de 5 minutos en Youtube. Eso sí, siempre y cuando no pongas en riesgo la propiedad. Desatascar el inodoro o cambiar una bombilla son cosas fáciles de manejar. De esta manera, el dueño sabrá que solo le llamarás cuando sea realmente necesario, y no te dejará colgado.

Presta atención a tu casero

Hay algunas cosas que puedes evitar simplemente escuchando al propietario. Cuando te mudes, te explicará todos los detalles, como ese sencillo truco para encender el calentador o qué pared es demasiado frágil para sostener cuadros. Si le escuchas atentamente y sigues sus consejos, evitarás la mitad de los problemas que tendrías de otra manera.

No tengas miedo de preguntarle si tienes dudas. Puedes hacer una lista con todas las cosas que te preocupan sobre la vivienda y enviársela por email. Así no le molestarás cada vez que haya un problema menor a la vez que no descuidarás la propiedad.

A final piece of advice…

Sé sincero y mantén informado a tu casero. Si hay algún desperfecto en la vivienda, díselo antes de que vaya a peor. De no ser así, puede que te acabes convirtiendo en el responsable de esos daños, aunque no sea tu culpa. Si quieres hacer reformas, coméntale tus planes y negocia. Es su propiedad y no les hará nada de gracia si de repente descubren que has derribado una pared, por mucho mejor que esté ahora.

Cada dueño es un mundo y tiene sus propios hábitos, características y misterios, y debes estar preparado para ello. Echa un vistazo a este artículo para saber qué perfil de casero tienes y cómo tratar con él.


Digital Brand Specialist at Trovit

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