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Por qué pagar una hipoteca no es lo mismo que paga...

Por qué pagar una hipoteca no es lo mismo que pagar el alquiler

Cada vez que hablo acerca de la vivienda con mi familia o amigos, siempre hay alguien que me dice “estás tirando el dinero pagando el alquiler”. “Podrías pagar una hipoteca”. Y ojalá fuera tan simple, pero en realidad eso es un mito. Hay muchos factores implicados que pueden hacer de comprar una casa un buen negocio o una ruina total. Eso depende de cada persona.

Comprar una casa (o apartamento) no es una opción para todo el mundo. De hecho, puede ser una muy mala idea. Intentaré explicarlo. Primero, tienes que saber que si no tienes una buena calificación crediticia, será muy difícil conseguir financiación. Así que tus posibilidades para comprar una propiedad serán muy reducidas hasta que consigas sanear tus informes, lo cual puede tardar mucho. Segundo, puede que tu estilo de vida no se ajuste a establecerte en un sitio fijo: ya sea porque quieres ver mundo o porque puede que te destinen en otro sitio por trabajo. Y el tercer motivo, más común, es que simplemente no tengas el dinero o la estabilidad financiera en estos momentos como para embarcarte en semejante proyecto.

Como puedes ver, pagar una hipoteca no siempre es una posibilidad para todo el mundo, y hasta puede ser maleducado sugerirlo. Pero aunque no te preocuparas por estos tres puntos (¡afortunado!), hay muchas otras cosas que tener en cuenta antes de tirarse a la piscina. Para hacerlo más fácil, he creado una lista de Pros y Contras.

Pagar una hipoteca
Pros
  • Aumentas tu patrimonio. Cuanto más hayas pagado de tu deuda y menos debas, más patrimonio tendrás y más “tuya” será tu casa. Esto también sirve para darte credibilidad financiera para, por ejemplo, pedir un préstamo o cambiar a una casa mejor.
  • Consigues ventajas fiscales. Al final del año fiscal, puedes tener deducciones por el interés que has estado pagando.
  • Mejoras tu calificación crediticia. Si siempre vas a pagar a tiempo, entonces tendrás un expediente impecable.
  • Una vez saldes la deuda, no tendrás que hacer más pagos mensuales que tus facturas. Puede que tardes 30 años en disfrutar de esto, ¡pero seguro que te sentirás genial!
  • Puedes cambiar todo lo que quieras, en cualquier momento. ¡Es tu casa!
  • Las mejoras que hagas en la casa incrementarán su valor de mercado, lo cual es perfecto si quieres revender.
  • En algunos casos y regiones específicas, el pago mensual puede costarte incluso menos que un alquiler.
Cons
  • Necesitas tener dinero ahorrado para comprar una casa, ya que normalmente hay que pagar una entrada de en torno al 5% del valor total. A esto se le llama el pago inicial.
  • Tienes que tener suficiente dinero para los costes asociados a la compra: gastos de cierre de contrato, la tasación de la propiedad, la inspección, etc. ¡Y no son baratos!
  • Estás a cargo de todas las reparaciones y costes de mantenimiento. Así que si no vas a tener dinero para hacer una reparación urgente, mejor piénsatelo. No quieres saber lo que es pasar un invierno con la caldera rota, créeme.
  • Aparte del pago mensual de la hipoteca, tienes que pagar el seguro de la casa, las facturas y los impuestos de tu ciudad. ¡Nunca hagas cuentas sin acordarte de ellos!
  • Debes ser capaz de pagar al mes más de lo que te pidan al principio. Los pagos hipotecarios fluctúan a la par que el mercado si tienes un tipo de interés variable. Así que debes estar preparado para poder llegar a fin de mes sin problemas.
  • Si los precios bajan drásticamente, te puedes encontrar debiendo más dinero a tu banco por tu hipoteca que el valor de mercado de tu casa.
  • En caso de que planees mudarte de ciudad pronto, no te merece la pena. El desembolso inicial para comprar una casa se estima que no se amortiza hasta los cinco años de comprarla, ¡recuérdalo!
  • Vender una casa no siempre es fácil. Te puede llevar mucho tiempo y es un proceso costoso, ya que tendrás que pagar las tasas legales y los honorarios del agente inmobiliario.
Pagar el alquiler
Pros
  • Cambiar de hogar es muy sencillo, sólo tienes que avisar al casero con el tiempo de antelación que ponga en tu contrato (normalmente un mes). Sobre todo es útil en el caso de que no puedas permitirte pagar tu alquiler. ¡Siempre puedes mudarte a otra casa más barata!
  • La fianza de un piso de alquiler siempre será mucho más barata que la entrada para una hipoteca, así que será más fácil poder permitírselo.
  • No estás a cargo de las reparaciones ni del mantenimiento. A menos que sea tu culpa, el propietario se debe hacer cargo.
  • Es más fácil estimar tus gastos, ya que todos los meses pagas lo mismo.
  • No necesitas tener un seguro. Y, si quieres tenerlo, sólo has de pagar el seguro de bienes materiales, no del edificio en sí ya que éste estará asegurado por el dueño.
  • No necesitas tus propios muebles, ya que muchas casas vienen amuebladas.
  • Si en vez de invertir tus ahorros en una casa, los inviertes en bolsa (¡con cuidado!), puede que termines con más dinero que aquellos que decidieron comprar.
Cons
  • El alquiler irá subiendo con el mercado, cada año o cada vez que te renueven el contrato. Estás a la merced de caseros que se quieran aprovechar de la inflación.
  • No es tu propiedad, no puedes hacer cambios a tu voluntad.
  • Dependes de las condiciones de tu contrato, que es legalmente vinculante. Por ejemplo, puede que quieras tener una mascota y no te dejen.
  • Como ocurre cuando compras, no se te devolverá la cuota de la inmobiliaria. Pero tal vez tampoco la fianza, ya que la última palabra la tiene el dueño.
  • El piso que te gusta puede que tenga muebles feos de los que tu casero no se quiera deshacer. También te puede pasar que tengas muebles de tu anterior apartamento y ningún sitio donde meterlos. O exactamente lo contrario: que el piso no esté amueblado y no te puedas permitir comprar ni los electrodomésticos.
  • Si el propietario decide que quiere vender la casa, se quiere mudar ahí o, simplemente, no le gusta tu cara, te puede echar. ¡Lo cual es un bastante inconveniente!

 

Como has podido leer, comprar una propiedad puede ser una buena idea. ¡Pero alquilarla también! Pagar un alquiler no tiene por qué significar estar tirando el dinero. Así como tampoco comprar tiene que ser algo tan terrorífico si estás preparado. Sólo necesitas tomar una decisión informada de qué es lo mejor para ti, teniendo en cuenta las predicciones del mercado inmobiliario y las tendencias del lugar donde quieres vivir. Recuerda: algunas épocas son buenas para comprar una casa, y otras no, como explica Business Insider en este artículo (en inglés).

Esperamos que este artículo haya arrojado algo de luz sobre la cuestión. ¡No te olvides de contarnos tu opinión o tus experiencias inmobiliarias en los comentarios!


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